Cariñena (62)

Historia y arte

Un templo barroco con raíces medievales, testigo de la historia y la fe de Cariñena.

La Iglesia de la Asunción de Nuestra Señora de Cariñena es un símbolo de la evolución histórica y espiritual de la localidad. Su origen se remonta al siglo XIV con la antigua Colegiata de Santa María la Mayor, escenario de relevantes acontecimientos históricos. En el siglo XVIII, el templo fue completamente reconstruido en estilo barroco, dando lugar a la majestuosa iglesia actual, que hoy sigue siendo un pilar fundamental en la vida religiosa y cultural de la comunidad.

 

Historia.

La Iglesia Parroquial de la Asunción de Nuestra Señora de Cariñena tiene una rica historia que se remonta al siglo XIV, cuando se construyó el templo medieval que precedió al actual. En este lugar, entre 1363 y 1416, se erigió la Colegiata de Santa María la Mayor, de estilo gótico-mudéjar, que fue un importante centro religioso y cultural en la comarca. De hecho, en esta iglesia se celebraron eventos históricos de gran relevancia, como las Cortes Generales de Aragón convocadas por el rey Pedro IV en 1357 y el Sínodo de la Archidiócesis de Zaragoza, presidido en 1392 por el arzobispo García Fernández de Heredia.

Con el paso del tiempo, la creciente comunidad y el deseo de modernizar el espacio sagrado llevaron a la decisión de sustituir la colegiata medieval por un nuevo templo de mayor envergadura. Así, en 1694 se iniciaron las obras de la actual iglesia, que se prolongaron hasta 1734. Los arquitectos zaragozanos Miguel de Velasco y Juan Yarza fueron los encargados de diseñar este imponente templo de estilo barroco, que reemplazó por completo la anterior iglesia gótica, salvo por su torre medieval, que aún se conserva como un testimonio del pasado.

Desde entonces, la Iglesia de la Asunción de Nuestra Señora ha sido el epicentro de la vida espiritual y social de Cariñena, acogiendo celebraciones litúrgicas, festividades populares y siendo testigo del devenir histórico del municipio. En su interior, además de las celebraciones eucarísticas, se han conservado y enriquecido numerosas tradiciones, como las procesiones de Semana Santa, en las que participan diversas cofradías con pasos de gran valor artístico y devocional.

A lo largo de los siglos, el templo ha sido objeto de diversas restauraciones y mejoras, asegurando su conservación y realzando su esplendor artístico. Hoy en día, la parroquia sigue siendo un referente para la comunidad, no sólo como un lugar de culto, sino como un espacio de encuentro y testimonio vivo de la historia y la fe de Cariñena.

 

La Iglesia de la Asunción de Nuestra Señora de Cariñena es una de las joyas del barroco aragonés. Su grandiosidad arquitectónica y la riqueza de su patrimonio artístico la convierten en un templo de gran valor histórico y cultural.

Arquitectura Exterior

El templo presenta una imponente estructura de ladrillo sobre un basamento de piedra, característica del barroco aragonés. Su fachada, sobria y elegante, solo se ve interrumpida por el escudo de Cariñena, que adorna el arco de la entrada sur. El edificio mide aproximadamente 69,20 metros de largo por 33,60 metros de ancho, destacando la majestuosidad de su nave central y el crucero, sobre el que se levanta una gran cúpula con linterna que ilumina el interior.

Uno de los elementos más singulares de la iglesia es su torre-fortaleza, de origen medieval. Construida en el siglo XIV, esta torre de planta octogonal y estilo gótico levantino servía tanto para fines religiosos como defensivos. Declarada Monumento Provincial de Interés Histórico-Artístico en 1961, se erige con robustos sillares de piedra y está rematada por una cornisa de matacanes. Su estructura monumental, con 152 escalones de caracol, permite comprender la importancia que tuvo en la historia de la localidad.

Interior del Templo

El interior de la iglesia sorprende por su amplitud y belleza. Su planta de cruz latina con tres naves y cabecera poligonal da al conjunto un aire de catedral. La nave central, de mayor altura y anchura que las laterales, está sustentada por robustos pilares que soportan arcos de medio punto. Las capillas laterales, cubiertas con cúpulas circulares y linternas, albergan retablos y obras de gran valor.

En el crucero destaca la gran cúpula con linterna, donde se representa el escudo de Cariñena, acompañado por medallones dorados con motivos religiosos que provienen del antiguo templo gótico.

Retablos y Obras de Arte

El templo alberga numerosos retablos y piezas de gran valor histórico y artístico:

  • Retablo Mayor: Dedicado a la Asunción de la Virgen, titular de la parroquia. Su baldaquino barroco, con cuatro columnas salomónicas, enmarca una impresionante talla de la Virgen en madera policromada, de gran belleza y expresividad.
  • Retablo de Nuestra Señora del Rosario: Considerado el más valioso del templo, data de 1624 y fue realizado por el escultor Juan Miguel Orliens. Su iconografía representa los catorce misterios del Rosario, con relieves de gran riqueza ornamental.
  • Retablo de San Antonio Abad: Realizado entre 1690 y 1720, este retablo barroco churrigueresco destaca por su exuberante decoración de columnas salomónicas y la presencia de santos patronos de distintos oficios.
  • Retablo de Cristo de la Peña: Contiene una imagen del Cristo Crucificado, donada por Jerónimo Murero, abad de San Juan de la Peña, en el siglo XVII. La imagen, de notable calidad, está vinculada al romanismo aragonés.
  • Retablo de la Virgen del Pilar: Procede de la desaparecida Iglesia de San Andrés de Zaragoza y fue realizado en 1721 por Manuel de Mena y dorado en 1724 por Joseph Royo.
  • Retablo de San Joaquín: Uno de los más antiguos de Aragón, con decoración eucarística de hojas de vid y racimos de uva, enmarcando un lienzo de San Joaquín con la Virgen niña.

Piezas Singulares

Entre los elementos más singulares del templo se encuentran:

  • Órgano histórico (1734): Construido por el prestigioso organero aragonés Bartolomé Sánchez, es una joya de la organería aragonesa del siglo XVIII, conservando elementos del órgano gótico original.
  • Pila Bautismal románica (siglo XII-XIII): Es la pila original del templo anterior, de piedra labrada con ornamentaciones, utilizada aún hoy en bautizos.
  • Escultura gótico-borgoñona de la Virgen con el Niño (siglo XV): Realizada en alabastro policromado y atribuida a Francí Gomar o su taller.
  • Cristo gótico (siglo XIV-XV): Una talla en madera encontrada en la bóveda del templo en 1985 y restaurada en 1995.

Cofradías y Semana Santa

La iglesia es también el centro de una intensa vida religiosa, especialmente en Semana Santa, cuando las nueve cofradías de Cariñena sacan en procesión sus pasos. Entre ellos destacan la Cama de Cristo, la Virgen Dolorosa y el Cristo de la Buena Muerte, cuya imagen fue trasladada desde el cementerio en 1936.

La Iglesia de la Asunción de Nuestra Señora es un tesoro del barroco aragonés, combinando una imponente arquitectura con un valioso patrimonio artístico. Su torre medieval, su gran cúpula, su magnífico órgano histórico y sus retablos convierten este templo en un referente del arte sacro en Aragón. Además, su importancia en la vida religiosa de la comunidad se manifiesta en sus tradiciones y en la participación activa de las cofradías en Semana Santa. Un lugar donde la historia, la fe y el arte se entrelazan, preservando la memoria y el legado cultural de Cariñena.

 

Miembros de nuestra iglesia

Icono sacerdote
D. Freddy Alberto Pérez Antolinez
D. Freddy Alberto Pérez Antolinez es el actual párroco de la Iglesia de la Asunción de Nuestra Señora de Cariñena, desempeñando su labor pastoral con entrega y cercanía hacia la comunidad. Su vocación sacerdotal, marcada por un profundo sentido de servicio, lo ha llevado a acompañar a los fieles en su crecimiento espiritual, fomentando el compromiso cristiano y fortaleciendo la vida parroquial.
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